viernes, 10 de diciembre de 2010


De repente pensé en aquella tortura que practicaban en Francia. ¿Sabes qué hacían?. Ataban las extremidades de una persona a cuatro caballos y los azuzaban en direcciones diferentes. Pues así es cómo me sentí. Así es cómo me siento. Ahora ya sé lo que es amar.