
Me prometiste escaparnos, salirnos lejos de aquí, de la ciudad, de los coches, de los semáforos, smog, gente, caprichos, sueños, derrotas, escuela, trabajo, escaparnos de todo.
Me fallaste. Pero a ti te da igual, ni modo, que mas puedo hacer; ya te lloré, ya te maté, ya me maté pero con eso no consigo nada.
Ya no vale la pena echarse hacia atrás. Te perdí. Me perdiste, que es lo peor.