domingo, 2 de enero de 2011

me lo guardo.

Llévame a París, Londres, Tokyo, New York y Santorini.
Encierrame en tu casa y obligame a ver películas de James Bond.
Haz palomitas, tostadas y macarrones con queso.
Compra una Nintento DS y juguemos al Pokemon Perla.
Escríbeme la canción más bonita del mundo.
Lee clásicos de la literatura y dime que Romeo y Julieta eran unos insensatos.
Teje una manta roja con cuadros verdes, como las de mi abuela.
Despiértame ya, porque no quiero seguir soñando.
Y aunque se que nunca harás nada de esto, gracias.


Gracias, por inventar ese sabor, por hacer siempre lo que quieres.
Gracias por los consejos que me das, por olvidarme si te vas, por no quererme un poco más.
Gracias por caminar siempre al revés, por alargar ese momento.
Gracias, por el cariño, la paciencia cuando todo iba mal.
Gracias por esas cosas que no se pueden contar
Gracias, por ser así como tu eres.