Si, lo acepto. Soy de esas que lloran con películas tristes. De esas que pasan el 14 de Febrero solas, pero que les importa una mierda. De las que llegan media hora tarde y sonríen mientras piden perdón. De las que hacen la maleta cinco minutos antes de salir de viaje. De las que fuman y se emborrachan. De las que piensa que el orgullo es lo último que se pierde. Acepto que soy la más cabezota y negativa del planeta. Que llevo el móvil en el bolsillo aunque sea cancerígeno y que primero actúo y luego pienso. Miento bastantes veces, mentiras piadosas, eso sí. Que soy la chica más imperfecta y reconozco todos y cada uno de esos defectos. Me equivoco repetidas veces y pido perdón hasta que los aceptan solo para hacerme callar. Nunca he mentido en eso del amor. He dicho que me enamoré y nadie puede decir que no. Dije que te quería y era cierto. Ahora te odio. Una vez más repito que suelo decir mentiras piadosas...
