Recuerda, cuando todo acabe, estaremos solos tú y yo.
lunes, 27 de diciembre de 2010
-Cómpreme una flor, se lo ruego -pidió con voz melosa-, su novia estará contenta. -Señora, no tengo novia. -Pues yo seré su novia -dijo dulcemente, sin dejar de sonreír.