martes, 28 de diciembre de 2010

Mover las aguas de mi borrachera.

Que te rasquen la espalda cuando te pica un mosquito. Caminar bajo la la lluvia. Comerte los últimos polvitos de la bolsa de gusanitos. El sabor fuerte del Frenador. Sacarle una sonrisa a alguien que no lo esta pasando bien. Hacer pompas de saliva. Una corriente de aire frío en un día caluroso. Que te digan muy muy muy bajito al oído te quiero. Ver la luna desde tu cama. Asustar a las palomas. Mirar a los ojos a la gente y ver cómo se ponen nerviosos. Comer los lacasitos por colores. Oler la ropa tendida. Ver las cosas dar vueltas en el microondas. Pasar la hoja del calendario. Mirar por el objetivo de la cámara. Hacer burbujas con la pajita cuando bebes. Rebañar con el dedo. Comerte sólo el relleno de las galletas y dejar las capas. Lamer la tapa de los yogures. Ver salir el sol. El olor de la comida mientras se cocina. Que te despierten con un beso. Las miradas que hablan. Encontrarte en la calle a algun conocido que no veías desde hace tiempo. Mirar las estrellas sin decir ni una sola palabra. Leer un buen libro. Oler una rosa. Caminar descalza sobre el césped. Enlazar manos con una increíble facilidad. Lágrimas de alegría.
Me considero una gran amante de los pequeños detalles de la vida que me hacen sentir bien.